Poemas de Amor: "Veinte poemas de amor y una canción desesperada" poema 10 - Pablo Neruda

Pablo Neruda supo darse cuenta que lo más importante en esta vida es el amor, el aprender a entregarse a otro ser y emprender la aventura de descubrir el enigma que encierra el alma del ser amado.
Y asumir también el dolor, por supuesto, porque pareciera que todas las historias de amor profundo son marcadas por etapas de sufrimiento.
En este poema se canta a la nostalgia y tristeza del amor repleto que inunda el difícil espacio que ocupa la ausencia de la amada. Ella ha partido, ha dejado la inmensidad del crepúsculo a través de la ventana.
El poeta no consigue reponerse, la añora y evoca en la naturaleza (crepúsculo, cerros, sol), comparando la grandeza de su amor con el crepúsculo: la muerte del sol en el horizonte. Dejando testimonio de la tristeza que lleva a cuestas por la ausencia de su amada.

Poema 10

Hemos perdido aún este crepúsculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.

He visto desde mi ventana
la fiesta del poniente en los cerros lejanos.

A veces como una moneda
se encendía un pedazo de sol entre mis manos.

Yo te recordaba con el alma apretada
de esa tristeza que tú me conoces.

Entonces, dónde estabas?
Entre qué gentes?
Diciendo qué palabras?
Por qué se me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejana?

Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo,
y como un perro herido rodó a mis pies mi capa.

Siempre, siempre te alejas en las tardes
hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.

Pablo Neruda


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