Dedicatoria final - Gabriel Celaya
Publicado en: Gabriel Celaya, amor, corazón, existencia, poema, sentimientos
Gabriel Celaya no tiene la profundidad de la voz de Góngora, pero tiene una honestidad grande que se imprime claramente en sus versos. A veces de manera tan clara que sus versos se nos quedan dando vueltas en el pensamiento.
Como en este poema, que aborda el tema de la existencia desde una perspectiva muy humana y poco filosófica, es decir, de una manera que todos comprendamos y experimentemos, sin tener que perdernos en elaboradas y oscuras teorías.
La existencia se comprende de manera sencilla y estupenda si se la ve a través del cristal del amor. Cuando uno ama y es amado, la existencia se justifica y cobra sentido:
Dedicatoria final (Función de Amparitxu)
De “Función de uno, equis, ene”, 1973)
Pero tú existes ahí. A mi lado. ¡Tan cerca!
Muerdes una manzana. Y la manzana existe.
Te enfadas. Te ríes. Estás existiendo.
Y abres tanto los ojos que matas en mí el miedo,
y me das la manzana mordida que muerdo.
¡Tan real es lo que vivo, tan falso lo que pienso
que -¡basta!- te beso!
¡Y al diablo los versos,
y Don Uno, San Equis, y el Ene más Cero!
Estoy vivo todavía gracias a tu amor, mi amor,
y aunque sea un disparate todo existe porque existes,
y si irradias, no hay vacío, ni hay razón para el suicidio,
ni lógica consecuencia. Porque vivo en ti, me vivo,
y otra vez, gracias a ti, vuelvo a sentirme niño







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