Así nunca volvió a ser - Angel González
Publicado en: Angel González, alma, amor, hombre, mujer, pasión, poema, vida
No voy a olvidar nunca aquellos años de infancia junto a mis primos, en casa de la abuela, la infancia nos marca profundamente y su huella queda impresa para siempre en el alma.
Y me parece que es a ese pasado, a esos primeros años de la vida de un hombre, que Ángel González le está cantando.
El yo poético se nos presenta añorando, la fuerza de su recuerdo es grande y hace que el poema sea intenso y profundo, no con la intensidad de la pasión, sino con lo intenso que la trascendencia encierra.
El personaje evocado, que podría ser una mujer mayor con la que los pequeños jugaban, ha partido, ya no está, a lo mejor se alejó o tal vez murió, eso no lo aclara el texto, pero su recuerdo ha marcado la existencia del yo poético y trasciende a la ausencia, trasciende el vacío físico que ha dejado.
Esta es una preciosa historia de amor, sin connotación sexual de por medio. Estoy seguro que disfrutarás este poema.
Así nunca volvió a ser
Como llevaba trenza
la llamábamos trencita en la tarde del jueves.
Jugábamos a montarnos en ella y nos llevaba
a una extraña región de la que nunca volveríamos.
Porque es casi imposible abandonar
aquel olor a tierra de su cabello sucio,
sus ásperas rodillas todavía con polvo
y con sangre de la última caída
y, sobre todo,
la nacarada nuca donde se demoraban
unas gotas de luz cuando ya luz no había.
Allí me dejó un día de verano
y jamás regresó
a recoger mi insomne pensamiento
que desde entonces vaga por sus brazos
corrigiendo su ruta, terco y contradictorio,
lo mismo que una hormiga que no sabe salir
de la rama de un árbol en el que se ha perdido.







Escribe un comentario